Hay cuadros hechos para mirar, recrearse en su visión y entrar en otros mundos; y cuadros que te miran, que te observan y te interrogan. Son cuadros interiores e íntimos.
Así son las pinturas de Mercedes: a veces cálidos colores y ondulantes formas, otras veces fríos secretos; siempre profundos hasta hacernos interrogantes sobre nosotros mismos.
Nuestros enigmas están en sus cuadros.
MARIA JOSE ARIÑO PEREZ